“Madre!”: La explicación de la película

mother!

Ayer tuve el placer de volver a ver una película de Aronofsky (La fuente de la vida, Cisne Negro, Réquiem por un sueño…), uno de mis directores favoritos y de los pocos que me ha llevado al cine a repetir película más de una vez. A Darren hay que ir a verlo con la mente abierta y muy fresca, con ganas de averiguar qué entresijos y secretos puede guardar cualquier escena. Y quizá sea por esto último, pero “Madre!” ha cosechado unos cuantos abucheos y comentarios, en mi opinión, poco acertados (“es una locura”, “no tiene sentido”…). En esta entrada daré una explicación sobre la película (visión del director) y lo que a mí me transmitió, así que si aún no la has visto no sigas leyendo, hay spoilers:

“Madre!” nos presenta un Javier Bardem correctísimo y una Jennifer Lawrence que demuestra estar mejorando y madurando como actriz muy notablemente. Pero no son lo más destacado ni, desde luego, los factores protagonistas de la película. Si la has visto tal vez te lo estarás preguntando, ¿he entendido bien la película? ¿es mi visión la correcta? o, simplemente, ¿qué significa “Madre!”?

EL SIGNIFICADO SEGÚN ARONOFSKY 

Darren Aronofsky se ha visto obligado a dar la explicación de su propia película ante la perplejidad y los abucheos de algunos. Y si bien los abucheadores no han tenido la inspiración, imaginación o tino suficiente para desmenuzarla, hay que admitir que la solución estaba en la cultura popular y el libro más conocido de todos los tiempos (después de Harry Potter), la Biblia:

Según el director Jennifer Lawrence sería la Madre Naturaleza: El espíritu y la inspiración de cada cosa reflejada naturalmente en la Tierra, que tiene su alter ego en la figura de la casa. Es por ello que ella siente la casa; sufre cuando los humanos la dañan y sirve de inspiración al Creador; Dios, o Poeta (Javier Bardem). Este último, ama a la humanidad e intenta compartir la creación que se le ha inspirado, aunque es traicionado una y otra vez (y aquí vienen los mensajes más bíblicos):

Primero es traicionado por Adán y Eva (los dos primeros visitantes de la casa impecablemente interpretados por Michelle Pfeiffer y Ed Harris) que llegan sin malas intenciones pero que dan inicio a la vorágine más absoluta de angustia y destrucción; el cristal proveniente del corazón de la Madre Naturaleza sería el símbolo de la manzana, cuya destrucción provoca la ira del Creador. Más tarde llega el asesinato por celos de los hijos (que serían Caín y Abel) y,  finalmente, la traición de toda la humanidad, que tergiversa su obra, mata a su hijo y acaba con la Madre Naturaleza.

TRASFONDO ECOLOGISTA

Es inevitable advertir la crítica ecologista de la historia, protagonizada por la constante llamada de auxilio de la Tierra que pide a gritos ayuda a una humanidad la ignora adrede. De hecho, la cámara se involucra con el personaje de Lawrence de tal forma que los giros y planos ayudan a aumentar la sensación de asfixia y le aportan una mirada que, seguro, recordarán al espectador la sensación que se tiene en una pesadilla larga y frenética.

El director reúne en la tercera parte de la película todos los males que la humanidad está causando al planeta, y, curiosamente, la religión y los fanatismos se presentan de múltiples formas como ejes fundamentales de ese mal. Aunque, personalmente, fueron las actitudes del vulgo general que irrumpe a la casa las que más angustia me causaron; “no pasa nada”, “quiero llevarme un trozo”, “si por una vez…” ante las súplicas desesperadas de una Lawrence que ve cómo destrozan el hogar mientras se burlan de ella. “Sí, claro, tu casa”, responde la humanidad con sorna cada vez que ella suplica que la respeten.

MI LECTURA

El mismo personaje de Bardem habla en un momento del film de cómo su obra ha llegado a todo el mundo pero “todos la entienden de manera distinta”. Este podría ser un guiño hasta incluso a la propia película, cuya singularidad radica precisamente en sus múltiples lecturas. Y es que, según la estructura narrativa y las figuras que componen la película, también podría estar hablando sobre la relación del Poeta o artista con la inspiración, los seguidores o lectores y la propia obra. De esta forma, la obra sería el niño, nacido de la inspiración y el creador y despedazado por parte de un público ansioso por saber, criticar, conocer, y desmenuzar. Además, el creador estaría bajo la influencia de una editora que aparece en una secuencia ordenando que maten a la inspiración; un poco macabro para los editores, pero quizá cómico para aquellos que se dedican a escribir… Y es que, bajo esta lectura en la que Lawrence ejercería el papel de musa las secuencias siguen encajando perfectamente… O quizá sea que, como todo lo bíblico, la literatura, la creación y sus símbolos se confundan y Aronofsky simplemente lo haya sabido contar mejor que nadie.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s